Todo el mundo se ha sentido perdido alguna vez.
Se ha sentido en una playa, en frente del mar.
De un mar que se vuelve cada vez más violento.
Se sacude al oler tu miedo y se enfurece aún más.
Asusta.
Te sientes paralizado.
Sabes que no lo hará si no le dejas, pero podría arrastrarte como si fueras otro grano de arena.
Empiezas desesperadamente a buscar un cabo donde amarrarte.
A un lado, al otro.
Corres.
Caes.
Caes.
Caes.
Te giras.
Ella.
Todo el mundo se ha sentido perdido alguna vez.
viernes, 10 de enero de 2014
lunes, 30 de septiembre de 2013
viernes, 28 de junio de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
Dos lobos en el corazón
Una leyenda india nos permite reflexionar sobre nuestro poder de decisión.
__Un viejo indio decía a su nieto:
“Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.”
__El nieto preguntó:
“Abuelo, dime ¿cuál de los dos ganará la pelea en tu corazón?”
__EL abuelo contestó:
“Aquel que yo alimente”
Hoy sabemos que una cantidad enorme de enfermedades ( depresión, ansiedad, fobias) y un sin fin de conflictos (laborales, familiares, personales), no están causados por lo que nos ocurre, sino por el monologo que día tras día enviamos a nuestro interior.
Hoy sabemos que una cantidad enorme de enfermedades ( depresión, ansiedad, fobias) y un sin fin de conflictos (laborales, familiares, personales), no están causados por lo que nos ocurre, sino por el monologo que día tras día enviamos a nuestro interior.
Si nuestros pensamientos y decisiones desbordan pesimismo y desesperanza, si no dejamos de criticar y evaluar a los demás y a nosotros mismos, y si solo percibimos defectos, errores, etc… Entonces nos sentiremos terriblemente desgraciados.
Nuestra manera de pensar y decidir provoca sentimientos y actitudes similares a quien nos rodea. Nuestro reto en la vida debe consistir en decidir qué actitud tomar para no enfermar, para relacionarnos con los demás, para vivir. Si decidimos vestirnos con pasión, alegría, optimismo, ilusión, no solo nos beneficiaremos, sino que todos aquellos que nos rodean se dejarán arrastrar por una vida más intensa y productiva.
La tragedia humana sin duda, es tener que elegir durante todos los días de la vida y tener que renunciar a todo aquello que no se elige. Siempre tenemos que enfrentarnos a dos alternativas igualmente interesantes a la hora de escoger.
Pero podemos decidir cambiar nuestros valores, ser dueños de nuestro estado animo a cada instante, y sobre todo: reflexionar sobre nuestra existencia. Pues dependiendo de nuestras decisiones y de nuestra actitud positiva: “así será nuestra vida”
sábado, 29 de septiembre de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
Veintinueve
Cuenta la leyenda que hace millones de años, en una tierra celestial, las almas de las personas eran hechas por unos seres puros e imperturbables nacidos del contacto de las nubes de tormenta con el sol del amanecer. Cuentan que una vez, mientras realizaban su laborioso trabajo, ocurrió algo muy extraño. Dos almas comenzaron a temblar y, como atraídas por una extraña fuerza magnética increiblemente fuerte, volaron la una hacia la otra y colisionaron produciendo un destello tan intenso que se notó en la superficie terrestre. Los seres, extrañados por aquel suceso, decidieron investigarlo, pero no encontraron ninguna respuesta, solo consiguieron separarlas de nuevo y ver que ahora cada una tenía la mitad de la otra. Cada una fue enviada a su respectivo dueño como si nada hubiera pasado. Nadie sabe ni sabrá nunca cuales ni quienes son los portadores de las almas, ni que pasaría si se encontraran. Aunque existe una teoría. La leyenda cuenta que, tal y como ya ocurrió, si las almas se encontraran, se produciría una extraña fuerza magnética increiblemente fuerte que las atraería haciendo que colisionaran. La intensidad del destello que produjeran sería tal que iluminaría el mismísimo cielo.
domingo, 29 de julio de 2012
X
Desde que habían llegado a Hallstown, Sam estaba mucho más animado. Disfrutaba de aquel pequeño pueblecillo, y por consiguiente hacía disfrutar a Kathy.
- Alguna vez has pensado como te sentirías si un ángel te sonriera?
- Alguna vez le has sonreído a un espejo?
- Siempre tienes respuestas para todo… pero sabes que no me gustan los espejos
- Eso es porque nunca le has sonreído a ninguno
- Eso es porque nunca le has sonreído a ninguno
Ambos iban caminando por la plaza principal dirección a las afueras, a su nueva e improvisada residencia. Sam había vendido el Audi, en parte porque necesitaba el dinero, y en parte porque le traía malos recuerdos. Aun así, Kathy le había tenido que insistir mucho. Con el dinero pagaron la parcela y la hospitalidad que le había prestado Chris, el amigo de Warren, y dueño de un pequeño camping a las afueras de Hallstown, también se una bonita furgoneta de segunda mano. Dormían en ella y en ocasiones la utilizaban para ir a visitar los alrededores del pueblo. Tanto a Sam como a Kathy les encantaba vivir allí, la gente era agradable, tenían una playa y varias calitas a 10 minutos andando y la cuota no era cara. Se sentían cómodos, aquella era su vida.
- Ves? A eso mismo me refiero, lo contestas todo. Pero dices cosas bonitas, me gusta – Kathy sonrío tímidamente y luego miró a Sam, lo veía feliz, y eso la hacía feliz a ella.
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